Entrevistas -  - 19/04/2011 04:56   -   1

Entrevista a Tomás Pardo

Tomás Pardo, el pasado sábado, en la Plaza Mayor

 

Tomás, habéis ganado el derecho a ascender de categoría, ¿vais a ejercerlo?

Sé que lo preguntas porque en otras ocasiones, en idénticas circunstancias, no hemos querido ascender, hemos renunciado a hacerlo.  Ahora no puedo responderte, hemos de considerarlo, estudiar los pros y los contras.

¿Cuáles son los contras? ¿Es cuestión de dinero?

El dinero, para qué negarlo, es importante, claro que sí. El presupuesto se incrementa, sobre todo por el tema de los desplazamientos, que son bastante más largos y que es aconsejable hacerlos en autobús y no en coches particulares, como sí hacemos estando en segunda regional. Pero no todo es dinero, también hay que tener en cuenta de qué plantilla vamos a disponer, cuántos jugadores la van a formar y su compromiso y sus ganas de jugar. El salto de categoría se nota y  bastante, los rivales son mucho más fuertes, y los resultados, lógico, no serán tan buenos, aunque creo que podemos hacer buen papel. Pero es imprescindible la ilusión y el compromiso de los jugadores, que son completamente amateurs.

¿No es suficiente aliciente competir en una superior categoría?

Si  y no.  Una plantilla de rugby requiere de una treintena de jugadores, con un número inferior es difícil hacer frente a toda una temporada. En Valencia capital los equipos no tienen problemas, pero para los que estamos fuera, como Gandia, Tavernes, Cullera, Novelda o nosotros mismos es un hándicap importante. Sin embargo, para el Ciencias, por ejemplo, con el que nos hemos jugado el primer puesto en la liguilla de ascenso, ese problema es pecata minuta, le sobran jugadores.

Entonces son dos las cuestiones, la deportiva y la económica. ¿Cuál de ellas la primera en resolver?

En este caso el orden no altera el producto. En buena lógica primero debiera ser la deportiva, pero si mientras tanto cerramos algún acuerdo de patrocinio, estupendo. En todo caso, el tema económico siempre está abierto a cualquier mejora.

¿Las cuentas del club están sanas?

Más que sanas, sanísimas. Gastamos con arreglo a lo que generamos, ni un céntimo más. Y ha sido así desde la fundación del club.

 
 

En un partido con el San Juan de Luz (1978)

 

¿Hay fecha límite para decidir la cuestión deportiva?

Hasta que llegue el momento de la inscripción federativa, el trámite de las fichas y esas cosas, tenemos tiempo, pero, claro, lo decidiremos antes.

Tomás, en la historia del rugby nacional tú mereces un capitulo importante pero, sin embargo, muchos de tus paisanos lo desconocen o no lo aprecian. ¿Te decepciona?

No, es algo que asumo, y más con los años; el rugby es un deporte minoritario en España y no recibe la atención que el fútbol y es normal que sus logros no se valoren tanto.

Me permito un paréntesis en la entrevista para hacerle al lector un brevísimo resumen de la trayectoria de Tomás Pardo, o para recordársela, en el supuesto que ya la conozca: Tomás, aunque nació aquí, en Alzira, vivió desde los nueve meses en Francia, donde habían emigrado sus padres. Y fue cosa del buen azar, de esas sorpresas que la vida depara de vez en cuando, lo que facilitó que Tomás jugase con la selección española. En 1976, en un partido de la primera división francesa entre su club, el Vichy, y el Bayona,  conoció  al seleccionador nacional que también entrenaba al Bayona, y al enterarse éste que Tomás era español lo convocó inmediatamente para la selección española juvenil. Fue el principio de una bonita aventura que duró hasta 1.988. Además, ayudó que sus padres tuviesen decidido regresar a Alzira y Tomás,  ya afincado aquí, pronto pasó a ser indiscutible de la selección española. 1983 fue un año redondo para él. Fichó por el Valencia (en el que jugó cuatro temporadas, al cabo de las cuales empezó a jugar en el Alzira, club que él había fundado) y el equipo logró un hito que no ha vuelto a repetir, se proclamó campeón de División de honor ganando todos los partidos. Ese mismo año, Tomás fue elegido para jugar con una selección del resto del mundo contra Argentina, allá, en el país de los grandes escritores, donde el rugby es el segundo deporte nacional. Aquella experiencia le sirvió para que, tiempo después, se le invitase a viajar con una selección hispano-americana a Sudáfrica para efectuar una gira de 7 partidos contra los famosos Springboks (selección sudafricana)  actuales campeones del mundo, como bien lo explica la película Invictus. Y si destacada fue su época de jugador, más aun la de seleccionador, puesto que ha desempeñado en todas las categorías, consiguiendo importantes resultados con la selección juvenil, como sus tres victorias ante Escocia y, sobre todo, con la absoluta, a la que clasificó por primera vez (y única hasta el momento) para un campeonato mundial, el que se celebró en Edimburgo (Escocia). Retirado del rugby de alto nivel y centrado en su familia y trabajo -es Sargento del Cuerpo de Bomberos- encauza su amor por el rugby entrenando al Alzira, del que es fundador, corazón y pulmón y… y del que nunca ha sido presidente.

¿Por qué Tomás, por qué no eres presidente?

No ha sido necesario que lo sea, ni lo es.

Pero sí eres el tesorero…

Sí, siempre lo he sido.

¿Y es necesario que eso sí lo seas?

Supongo que tampoco, nadie es imprescindible. Pero sí, lo he sido siempre, las cuentas han estado claras, y el club, el resto de directivos, está de acuerdo. Y como soy muy organizado y meticuloso prefiero controlar este aspecto para que nunca gastemos por encima de nuestras posibilidades. Y esto, ojo, no significa que nadie más del club pueda ocuparse igual de bien, pero, bueno lo cierto es que lo hago yo y que no me importa hacerlo. Pero que quede claro que de las cuentas del club están al tanto sus miembros, nada hay que ocultar.

 

Durante un entrenamiento con Los Pumas (1984)

 

La última vez que te entrevisté fue hace años, nueve concretamente. Entonces, uno de tus máximas preocupaciones era la de disponer de un terreno de juego en exclusiva, para poder entrenar con normalidad. Cuestión resuelta.

Sí, ya no nos quejamos de no tener campo. Está un poco duro debido a la mala calidad de la tierra. Si no la cambian habrá que regar con más frecuencia, sobre todo antes de los partidos. Las gradas también son mejorables ya que es imposible sentarse en ellas. Pero con todo, estamos satisfechos, es un gran paso adelante. Encima, el concejal de deportes nos ha proporcionado un local en la misma instalación que nos permite mucha vida social, y eso es importantísimo en mi deporte.

Hace un par de semanas el entrevistado de Al Cor fue Eduardo López, presidente del club de Pelota  Valenciana. Comentaba Eduardo que en su caso era difícil que su hijo no fuese aficionado a la pelota porque la había “mamado” desde pequeño. En tu caso, lo mismo, tus dos hijos, ambos  varones, también jugadores de rugby…

Sí, y el mayor Lionel, es semi-profesional  en el equipo Espoirs (sub-23)  del  USAP Perpiñán, campeón de Francia 2.009 y finalista 2.010, y reúne muchas cualidades para ser un buen jugador. Ha sido internacional con todas las selecciones inferiores y está en la lista de futuribles del seleccionador absoluto. En cuanto al pequeño, Yannick, también juega y también promete. De momento está en el equipo de menores de 16 años y acaba de proclamarse campeón de España  de Selecciones autonómicas en Marbella, ganando al País Vasco en la final. Tiene una fuerza descomunal, pero debe mejorar su forma física.

Disponer del campo habrá permitido optimizar la escuela…

Sí, hemos aumentado el número de jugadores y el de equipos. Además, hemos llegado a un acuerdo con el Gandia, en virtud del cual ambas escuelas trabajan en estrecha colaboración, como si estuviesen fusionadas. Iremos juntos a un torneo internacional en Perpiñán, el 1 de mayo. La experiencia ayudará a potenciar la calidad de los sub 18 para que puedan dar el salto al equipo sénior, y más si definitivamente ascendemos a primera.

¿La Federación lo permite?

Lo permite y lo favorece, es de las pocas maneras que se puede funcionar lejos de la capital.

Está el caso de Villajoyosa…

Sí, pero lo que se ha conseguido allí, que es mucho, muchísimo -tampoco es cuestión de negar lo innegable- ha sido a base de dinero y de la ilusión y esfuerzo de los extranjeros, mayoritariamente los británicos, que viven por aquella zona y para quienes el rugby es su gran pasión.

Sí, sé que te he hecho esta pregunta un montón de veces, pero para quien no conozca la respuesta, sobre todo los padres de hijos que estén considerando iniciarse en el rugby… ¿Es un deporte agresivo y/o violento, un deporte de brutos?

Para nada, para nada. No emplearé expresiones que pudieran considerarse machistas como “no es un deporte de nenas” o “es un deporte viril o de hombres” Sí, claro que es un deporte de contacto, de fuerza, de carácter, pero no hay  mala fe, no hay, me permito la expresión, mala leche. Es un deporte noble, en el que ante todo se respeta al adversario y al árbitro, cuyas decisiones no se discuten, se aceptan sin rechistar, aunque se entiendan como equivocadas. Además, para refrendar esto, en rugby hay una tradición única, que no existe en los demás deportes: el tercer tiempo.

El mítico, casi místico, tercer tiempo, que consiste en…

Después de los partidos, tras las duchas de rigor y ya vestidos de calle, los jugadores y entrenadores de ambos equipos y también los árbitros toman unas cervezas y comentan lances del partido y según el grado de amistad o confianza se cuentan de sus respectivas vidas. Pagan siempre los locales. Es algo irrenunciable. Por ejemplo, hace dos semanas, ante el Ciencias nos jugamos el título y el partido fue duro e intenso y muy igualado. Sin embargo, después, en el tercer tiempo confraternizamos unos y otros y nos deseamos suerte. La próxima temporada, si finalmente decidimos jugar en la categoría superior, volveremos a jugar contra ellos.

Tomás, sé que me contestarías que el rugby no es un deporte machista, pero, entonces, dime, ¿por qué el club no tiene un equipo femenino?

Por la sencilla razón de que  no hay demanda suficiente. Sí, tenemos solicitudes aisladas de tanto en tanto de alguna chica, pero no las podemos atender porque no son las suficientes para formar un equipo. En las campañas de captación que hacemos por los colegios también nos dirigimos a ellas y tenemos varias chicas jugando en la escuela (los equipos pueden ser mixtos hasta los 14 años), pero que haya un equipo femenino es muy difícil. Y que el rugby  no es machista lo demuestra que la selección femenina española está a mejor nivel que la masculina.

¿Hasta cuándo en el rugby?

Como dice la canción, hasta que el cuerpo aguante; y como digo yo, hasta que el club me quiera.

 

 

Tomás con sus jugadores después de la victoria ante el Ciencias

 

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1 comentario

  • Tomás Pardo es una persona que no le gusta figurar si no actuar sin pedir nada a cambio, hace que personas como yo amen el rugby y lo vean como un deporte de compañerismo y honor. tengo la gran suerte de compartir con él el aprendizaje en la escuela de chavales que han aprendido, respeto, compañerismo y formarse como hombres de bien algo que no se aprende en los libros. Aprenden amar el deporte y dejar todas sus iras en el terreno de juego, para ser una persona pacifista fuera de el.

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